Pinch es una familia surrealista de cuatro espejos “en fuga” de su marco. En este proyecto, el cristal rígido parece cambiar de consistencia, casi por arte de magia.
Es una imagen suspendida: los pernos pellizcan el espejo como si fueran pendientes y lo inmovilizan, creando un efecto de movimiento inesperado y de tensión elástica.