La consola es el detalle de prestigio en las zonas de paso, la sorpresa donde menos se espera, la pausa en la partitura que le permite centrar la atención en los detalles importantes.
Las consolas de vidrio, en particular, sostienen sin ocultar los objetos de valor, los recuerdos y las emociones. De hecho, el uso experto del cristal permite reducir al mínimo la presencia de la superficie de apoyo y realzar al máximo la belleza de lo que sostiene.
La consola como complemento funcional del ambiente: el vidrio llega donde la arquitectura no puede alcanzar. Porque las cosas bellas merecen la atención adecuada.