Escritorios de cristal curvado: la oficina en casa según FIAM
Una solución sumamente válida.
Cada vez más estudios señalan que esta tendencia acelerada por la situación sanitaria de los últimos dos años está adquiriendo caracteres permanentes tanto en las empresas como en la administración pública. En consecuencia, cada vez más familias se encuentran en la situación de tener que reconvertir algunos espacios domésticos para uso de oficina en casa.
El teletrabajo ha llegado para quedarse.
La estabilización de esta tendencia va de la mano con la estabilización del mobiliario de la oficina doméstica. De la consola sobre la que se apoyaba precariamente el portátil a un escritorio propiamente dicho, del taburete a la silla ergonómica, con atenciones importantes también a la calidad de los materiales, la estética y la salubridad del ambiente de trabajo remoto.
Los escritorios de vidrio curvado, con sus sinuosas transparencias, pueden garantizar ese efecto estético que en FIAM nos gusta definir como de “protagonismo ausente”, especialmente útil a la hora de repensar el uso funcional de un ambiente sin tener que sobrecargarlo con elementos de gran impacto. Un escritorio de vidrio curvado, junto con la funcionalidad necesaria, ofrece de hecho un efecto estético de elegancia e refinamiento que, gracias a la transparencia del material, se convierte en protagonista del entorno en el que se ubica, sin impactar visualmente en el espacio percibido y sin obstaculizar la visión de conjunto. Funcionalidad sin masa (aparente), en diálogo armónico con el ambiente circundante, independientemente de si se trata de una oficina o del hogar.
Un escritorio de cristal curvado ofrece un efecto estético de elegancia y refinamiento.
Algunos escritorios de cristal curvado permiten además amplia flexibilidad para integrarse en las habitaciones de la casa: por ejemplo, el escritorio de cristal Rialto puede tener una configuración clásica, o apoyarse en una cajonera (Rialto L), o incluso instalarse directamente en la pared (Rialto L wall mounted). Donde hay mayor disponibilidad de espacios para la zona de oficina en casa, o incluso un estudio, Rialto Isola ofrece junto al plano de trabajo principal un estante de servicio lateral (a la derecha o a la izquierda) eventualmente también coloreado, para un puesto de trabajo envolvente y sumamente funcional, dado que hace fácilmente accesible al usuario todo lo que necesita para su trabajo.
Funcionalidad, ergonomía y estética se conjugan perfectamente en algunos detalles y soluciones que a primera vista parecen marginales o insignificantes, pero que en el día a día se revelan determinantes para asegurar una experiencia de uso plenamente satisfactoria. Un ejemplo concreto: tanto en la oficina como en casa, el puesto de trabajo cada vez más enriquecido con dispositivos tecnológicos se encuentra a menudo infestado de cables (de alimentación, de conexión, de red, etc.) de diversas formas, colores y dimensiones. A veces se tiene la ilusión de poder domarlos con pasacables, canaletas, elásticos que terminan empeorando la situación; muchas otras veces se resigna uno a dejarlos colgando en el vacío como tristes lianas electrónicas, arruinando la estética del ambiente, creando frustración y limitando la funcionalidad del espacio. Un diseño atento al uso y al elemento humano en el ambiente consiste en prever y prevenir estas situaciones, también en el caso de los escritorios de cristal curvado que saben sorprender no solo en el frente de la estética, sino también en el —muy crítico para el ambiente de trabajo— de la ergonomía y la funcionalidad. Es el caso del escritorio de cristal LLT que en algunas de sus configuraciones se propone con orificios y alojamientos oportunos que mimetizan los cables hasta hacer emerger sus extremidades exactamente donde se necesitan.
Limpieza, transparencia, estética y ergonomía quedan de este modo perfectamente garantizadas para un espacio de trabajo de calidad.
Last but not least: cualquiera que sea el ambiente de trabajo, en el corazón operativo de la organización o en casa de forma remota, siempre es fundamental que los elementos de mobiliario cooperen para asegurar una postura correcta que proteja la salud de quien trabaja.
