El diseño frente al espejo: dos espejos icónicos definen el diseño de un ambiente
El espejo,
en el imaginario colectivo
El espejo Caadre diseñado por Philippe Starck y el espejo Pop diseñado por Marcel Wanders Studio han pasado a formar parte del imaginario colectivo del interior design en épocas diferentes, imponiéndose al aprecio general del público con dos identidades particularmente marcadas y dos miradas distintas en la relación con el entorno.
El Caadre de Philippe Starck es un espejo indudablemente clásico. Lanzado en 1998, sigue siendo uno de los productos más solicitados del catálogo de FIAM. Su amplia y nítida superficie se impone con ligereza, adaptándose fácilmente al contexto de ambientes incluso muy diversos. Es como si ese nicho en la entrada, o esa amplia pared del salón señorial, o esa escalinata moderna, o esa habitación de gusto refinado, no esperasen más que un Caadre para completarse y generar asombro. Como si fuera una puerta que se abre a un espacio inesperado y misterioso, listo para ser explorado.
FIAM Italia ha hecho un arte de la capacidad de asombrar y de llevar el material del vidrio de una dimensión física a un estado emocional.
Con Caadre, por primera vez la planitud de la superficie reflectante se encuentra en contraste con la curvatura del vidrio del marco traseramente plateado. Dos superficies, ambas reflectantes, pero con efectos diferentes, contrastados y armónicos al mismo tiempo. Esta multiplicidad de reflejos y referencias, que en una superficie plana narran la realidad circundante y en la superficie curva la modifican, la interpretan y la descomponen, queda bien descrita por las palabras de Starck: «¿Acaso Narciso cayó al agua intentando buscar este misterioso espejo, enmarcado por vidrios curvos, que reflejan la verdad y la modifican al mismo tiempo? ¿Verdad o mentira?». Es la eterna ambigüedad del espejo: ¿realidad o imaginación, historia o fantasía, descripción o interpretación? De todo esto, en Caadre, queda el asombro.
El espejo Pop diseñado por Marcel Wanders fue lanzado al mercado por FIAM Italia casi 20 años después, en 2017. La fusión a gran fuego crea patterns capaces de generar un efecto de multiplicación de la luz. Una serialidad que nunca es igual a sí misma, sino cambiante: varía con las condiciones de luz. El marco de Pop parte del concepto tan apreciado por FIAM del «pensamiento lateral del vidrio»: el vidrio es un material originalmente líquido que luego se solidifica. La fusión devuelve el vidrio a su estado líquido original y le hace adoptar conformaciones inéditas para un material sólido. Marcel Wanders ha captado esta idea fundamental asociándola a un nuevo contraste: la sugestión de un mar de burbujas que suaviza aparentemente la rigidez de la superficie vítrea. El resultado es un efecto refrangente que amplifica el aliento del ambiente circundante. El reflejo, que es referencia, relación y multiplicidad, dilata así también el ánimo de quien observa el mundo frente al espejo.
El vidrio curvado, sello distintivo de FIAM, se ve ahora acompañado por nuevas posibilidades de la materia, que la conducen hacia nuevas sensaciones estéticas.
Dos grandes espejos, dos diseñadores, dos épocas diferentes atravesadas por tendencias y gustos distintos, pero unidas por el mismo asombro. El asombro que el vidrio regala cuando recordamos su verdadera esencia: una liquidez que se cristaliza, una superficie que refleja pero que se deja atravesar por la luz cuando es necesario, un material que no absorbe, sino que multiplica los reflejos, entregando parte de su múltiple esencia, con generosidad, al entorno y a quienes lo habitan.
